Manuel de la Villa: “En nuestra marca personal, la línea que separa vanidad de autoconfianza es finísima”

oct 30, 2013   //   by jcdelarco   //   Blog  //  No Comments

ManuelDelaVilla Manuel de la Villa (ponencia 20 noviembre 17.00) Manuel de la Villa es Ingeniero en Informática y Máster en Tecnologías Informáticas Avanzadas. Profesor de Ingeniería del Software e Investigador en el ámbito de la Recuperación de Información y Minería de Textos, habiendo realizado diversas publicaciones en revistas, aportaciones a congresos y participado en varios proyectos de investigación. Profesor y miembro de la comisión docente del Curso de Especialización en Comunicación 2.0 y Redes Sociales que se imparte en la UHU. 

Preguntas: José Carlos del Arco y Rosa Rodríguez

 

 ¿Por qué es tan importante la marca personal o personal branding?

Tradicionalmente siempre ha sido importante el prestigio o fama que nuestras acciones aportaban a nuestro nombre. Hoy en día, la percepción que los demás tienen de nosotros es, sí cabe, más importante. Y es que en un mundo tan competitivo, con tanto acceso a la formación y a la información, donde nuestras relaciones se multiplican exponencialmente así como nuestra exposición a los demás, se hace imprescindible diferenciarnos, intentar destacar nuestras aptitudes y nuestras capacidades. A mi me gusta decir que somos los redactores de un periódico que habla de nosotros. Y también su publicidad. Si no prestas atención a tu repercusión, puedes tener problemas, pues nuestra imagen ya no sólo depende de nosotros, sino de lo que opinen los demás y del grado de relevancia que herramientas como Google aporten a cada texto que nos nombra.

 ¿Que aportan los medios sociales al concepto tradicional de Marca personal?

Principalmente dos aspectos, difusión y acceso. En el mundo 1.0, nuestra imagen dependía bien del ‘boca a boca’ de clientes y usuarios o del difícil y a veces elitista acceso a medios de difusión tradicionales (prensa, radio, revistas, congresos, etc.). Los medios sociales permiten, si es tu objetivo, difundir tu marca, tu ‘expertise’ a un amplio público a un coste muy bajo. Mayor difusión geográfica y mayor facilidad para acceder al segmento de población de tu interés. Permiten que tomemos un papel activo en la creación de nuestro perfil, que seamos nosotros los que trabajemos y decidamos qué queremos que se destaque de nuestro trabajo. Pero esas herramientas a su vez están a disposición de cada vez más gente, con lo que entramos en un círculo vicioso.

 ¿Qué canales sociales pueden resultar mas efectivos a la hora de crear y promocionar nuestra Marca?

Si hablamos de efectividad, nos estaríamos refiriendo a unos objetivos, un esfuerzo y un rendimiento y habría que concretar. De manera general, habría que diferenciar los canales verticales y horizontales. Aunque el formato da señales de agotamiento, el blog puede ser una excelente piedra angular sobre la que se fundamente un proyecto de marca personal. La generación de contenidos propios, originales y de interés que demuestren nuestro saber-hacer, nuestro grado de experiencia en un ámbito. Para difundir estos contenidos y generar una relación con los demás, son muy útiles Twitter o Facebook. En ámbitos más profesionales, canales como LinkedIn, sobre todo sus foros y grupos, pueden presentarte y ponerte fácilmente en contacto con empresas y con otros profesionales. Y la fuerza de la imagen hace que canales como Youtube, Pinterest o SlideShare también sean recomendables. En ciertos dominios, existen canales con un seguimiento no tan masivo pero que engloba a la mayoría de los miembros del sector, por lo que son muy efectivos. P.ej., en el ámbito que me muevo, que es el de la investigación universitaria, existen redes sociales especializadas como ResearchGate o Academia.edu muy eficaces.

¿Qué casos de éxito destacarías sobre promoción personal a través de los medios sociales?

Los ejemplos “de manual” suelen ser casos como Bere Casillas o TaxiOviedo, por la rápida asimilación de nuevos medios a antiguas profesiones. Pero yo destacaría particularmente los casos de profesionales que han asimilado rápidamente la nueva naturaleza del entorno social. Gente que crea contenido de interés, a los que sigue una comunidad fiel, con los que interactuan y que generan opinión. Podrían ser los casos de Enrique Dans, Ignacio Escolaro Iñigo Saenz de Ugarte, especialistas sociales como Julio Alonso, Luis Rull, Alfonso Alcantara, Andrés Pérez Ortega, etc., y en mi ámbito del desarrollo de software, destacaría a Manuel Moreno (@TreceBits), Javier Garzás o David Bonilla. Y a un nivel más lúdico, nombraría a Juan Gómez-Jurado o el “producto” Risto Mejide.

 ¿Es positivo ser vanidoso en redes sociales? ¿Hasta qué punto la marca personal no tiene un poco de vanidad o de soberbia? ¿Cómo podemos evitar vender humo o crear falsas expectativas?

El decidir trabajar tu marca personal es una decisión de cada uno, que implica un esfuerzo, trabajo, mucho trabajo. Ese esfuerzo es menor si eres una persona extrovertida, divertida, comunicativa, expuesta, con capacidad de análisis y síntesis. Es positivo mostrarse con confianza en uno mismo pero la línea que separa la autoconfianza y la vanidad es muy fina. Existen casos de charlatanes 2.0, gente que pone demasiado énfasis en índices de influencia como Klout y piensan que cada idea que sueltan viene avalada por el peso de las firmas de sus seguidores. Supongo que la rotación de seguidores en estas personas es muy alta. También existen casos, sobre todo en gente no formada (deportistas o gente del espectáculo) que “patinan” continuamente en los medios sociales, supongo que por exceso de arrogancia y ausencia de espejo.

En cualquier caso, la marca personal es una carta de presentación. Si decidimos elaborar una estrategia de marca personal, el perfil que mostramos deberá ser una selección de las capacidades, del potencial que sí poseemos. Si construimos un personaje, quedará tarde o temprano comprobado que sólo disponíamos de un envoltorio sofisticado.

 

Leave a comment